viernes, 1 de junio de 2012

Artículo 5. Escala de valoración



El decreto 1290, en su artículo 5 dice:
ARTICULO 5. Escala de valoración nacional: Cada establecimiento educativo definirá y adoptará su escala de valoración de los desempeños de los estudiantes en su sistema de evaluación. Para facilitar la movilidad de los estudiantes entre establecimientos educativos, cada escala deberá expresar su equivalencia con la escala de valoración nacional:
· Desempeño Superior
· Desempeño Alto
· Desempeño Básico
· Desempeño Bajo
La denominación desempeño básico se entiende como la superación de los desempeños necesarios en relación con las áreas obligatorias y fundamentales, teniendo como referente los estándares básicos, las orientaciones y lineamientos expedidos por el Ministerio de Educación Nacional y lo establecido en el proyecto educativo institucional. El desempeño bajo se entiende como la no superación de los mismos.

Reflexión pedagógica
El decreto 1290 de 2009, ofrece libertad a las instituciones educativas para que determinen
Su propia escala de valoración. Existen diversas opciones como el sistema de letras o el de números entre otras formas cualitativas que, hoy, las instituciones educativas son autónomas para determinar, pero siempre y cuando se establezca el proceso de equivalencia con la escala nacional, anteriormente descrita.

El código, el signo, el número, la letra u otro sistema de escala de valoración que determine la institución educativa, no puede convertirse en la única evidencia que da cuenta de los aprendizajes y avances de un ser humano. Es solo, la representación social con la que se explicita un acercamiento normativo e indicativo de los avances del aprendiz. Finalmente nuestros estudiantes necesitan mostrar ante la sociedad sus avances, mediante un estándar o certificación (que no siempre da cuenta de las competencias de un ser humano) pero son, el mecanismo que hasta la actualidad, hemos convencionalizado. La otra evidencia (es la más importante, pero no aceptada por todos los espacios académicos y laborales) son las evidencias de desempeño, competencias y dominios de un saber y de una interacción social pacífica, respetuosa, prudente y progresiva.

Recuérdese que en una sociedad del conocimiento, lo más importante no son las certificaciones, sino el dominio de saberes, emociones, pasiones e interacciones sociales; la capacidad de innovación y constante transformación y producción de un ser humano dentro de una determinada unidad de trabajo y de interacción. De ahí la importancia que nuestros estudiantes aprendan a ser competentes en lo social, lo comunicativo, lo cognitivo, lo tecnológico y en la capacidad de transformación o cambio.




[1] En este aparte del artículo 4 ofrezco un ejemplo a manera de orientación global de cómo diseñar e implementar un sistema institucional de evaluación de los estudiantes, naturalmente, el desarrollo de este documento concluye en un macro documento que permitirá explicitar la filosofía institucional; sin embargo, para efectos de socialización a padres de familia y estudiantes, y su inclusión en la agenda de la institución educativa, se sugiere realizar un informe ejecutivo y ficha técnica que resuma o sintetice el contenido de todo el sistema institucional de evaluación.
[2]  La Evaluación integral del aprendizaje en Revista Magisterio Nº 10, p. 41.
[3] Reflexiones sobre la evaluación del aprendizaje en Revista Magisterio Nº 10, p. 34.
[4] Romero Pablo y otros. Pensamiento Hábil y Creativo, Bogotá D.C. Redipace, 2003.
[5] Para mayor profundidad, consúltese las diversas investigaciones que ha realizado Stufflebeam y Shinkfield.
[6] Véanse los aportes de Nohra Madiedo.
[7] Si se desea consultar algunas herramientas e instrumentos de evaluación puede consultarse a  SANTOS G. Miguel. La Evaluación: un proceso de diálogo, comprensión y mejora, Málaga: Aljibe, 1995. TENUTTO Marta Alicia. Herramientas de evaluación en el aula. Buenos Aires: Magisterio de Río de la Plata, 2000.
[8] Al respecto consúltese a: TENUTTO Marta Alicia. Herramientas de evaluación en el aula, Buenos Aires: Magisterio de Río de la Plata, 2000.

[9] La Evaluación integral del aprendizaje en Revista Magisterio Nº 10, p. 41.
[10] Romero Pablo y otros, Pensamiento Hábil y Creativo, Bogotá D.C. Redipace, 2003.
[11] Recuérdese que el tercer nivel de los atributos de las competencias está relacionado con los procesos de argumentación, crítica, análisis y proposición.

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