viernes, 1 de junio de 2012

Artículo 3. Propósito de la evaluación institucional de los estudiantes

ARTÍCULO 3. Propósitos de la evaluación institucional de los estudiantes. Son propósitos de la evaluación de los estudiantes en el ámbito institucional:
1. Identificar las características personales, intereses, ritmos de desarrollo y estilos de aprendizaje del estudiante para valorar sus avances.
2. Proporcionar información básica para consolidar o reorientar los procesos educativos relacionados con el desarrollo integral del estudiante.
3. Suministrar información que permita implementar estrategias pedagógicas para apoyar a los estudiantes que presenten debilidades y desempeños superiores en su proceso formativo.
4. Determinar la promoción de estudiantes.
5. Aportar información para el ajuste e implementación del plan de mejoramiento institucional.

Reflexión pedagógica
Con el presente decreto 1290 se hacen explícitos los resultados de investigación en educación, las teorías y postulados pedagógicos que desde hace más de setenta años han abogado por el respeto y valoración del ritmo y estilo de pensamiento y aprendizaje de los estudiantes.
Ahora, la preparación, el compromiso y la responsabilidad pedagógica del docente, son explícitos en el decreto 1290. Lo que muestra sin duda, la evolución en la comprensión del discurso pedagógico por parte del MEN.
Con el presente decreto 1290 se respetan  y valoran no solo los ritmos, sino, además, los saberes previos o competencia enciclopédica que posee cada estudiante.
Ahora, el docente, es un profesional de la educación que investiga, diseña, prepara y aplica estrategias pedagógicas entre talleres, módulos, guías, compromisos o tareas extras para los diferentes casos de estudiantes que existen en cada una de sus aulas de clase, permitiendo así, que todos puedan acceder al aprendizaje significativo  al ritmo y según competencia de cada uno.
A esta realidad, la pedagogía le llama, escuelas incluyentes. Todos cabemos, todos tenemos derecho a acceder al aprendizaje con nuestro ritmo, sin acoso, sin humillaciones, sin escarnio público, sin amenazas, sin castigo, sin deteriorar el tejido social.
Ahora podremos experimentar con mayor cantidad y calidad, maestros metacognitivos y comprometidos con el aprendizaje de todos sus estudiantes.
Para no atropellar el pasado o la historia de los decretos, es importante que recordemos que: a partir del año 1994, en el decreto 1860, ya existía, una preocupación por respetar el ritmo de aprendizaje de cada estudiante, específicamente en el artículo 47 dice:
Favorecer en cada alumno el desarrollo de sus capacidades y habilidades.
- Identificar características personales, intereses, ritmos de desarrollo y estilos de aprendizaje.
- Contribuir a la identificación de las limitaciones o dificultades para consolidar los logros del proceso formativo.
- Ofrecer al alumno oportunidades para aprender del acierto, del error y, en general, de la experiencia.
Ya cumplimos quince años que el Ministerio de educación nacional, mediante un decreto, nos hizo ver: la pertinencia e importancia de atender los intereses, ritmos de desarrollo y estilos de aprendizaje, y el ofrecer a los estudiantes todas las oportunidades que sean posibles; esto aún no se ha comprendido y mucho menos se aplica en la mayoría de nuestras instituciones educativas, tanto en Colombia como en América latina. Habría que ver, si esta vez con el estilo explícito del decreto 1290, por fin, hagamos realidad, el discurso de la pedagogía en la escuela.
Por ejemplo, en la sección 1. Del artículo 3. Dice: Identificar las características personales, intereses, ritmos de desarrollo y estilos de aprendizaje del estudiante para valorar sus avances. Si esto se cumpliese en las instituciones educativas de Colombia y América latina, seguramente no volveríamos a atropellar, maltratar y humillar a nuestros estudiantes, porque en esencia, está explícito en esta sección del artículo, la necesidad de:
a)    conocer a cada uno de nuestros estudiantes
b)    comprender que ningún estudiante tiene porque parecerse a los demás
c)    no hay estudiantes torpes e inteligentes, lo que hay son seres humanos con intereses, ritmos y estilos de aprendizajes diferentes.
d)    Valorar el avance particular de cada estudiante. La motivación es fundamental en el fortalecimiento de la autoestima y sentido de pertenencia que sin duda, permite que los estudiantes aprendan con mayor facilidad. Recordemos: a mayor autoestima, mayor posibilidad de aprendizaje, y a menor autoestima, mayor dificultad en el aprendizaje.

En la sección 2. Del artículo 3. Dice: Proporcionar información básica para consolidar o reorientar los procesos educativos relacionados con el desarrollo integral del estudiante. Hace rato que los diversos resultados de investigación, teorías, modelos, enfoques y perspectivas en educación, han aconsejado a los docentes, el dar toda la información suficiente o necesaria, para que el estudiante acceda al aprendizaje significativo. Recuérdese que cada estudiante posee una competencia enciclopédica diferente en su profundidad, distribución o interés. En este sentido, es importante diseñar guías, talleres o documentos extras, que permitan a los estudiantes poseer no solo la información suficiente, sino además, acceder a procesos significativos de comprensión.

En la sección 3. Del artículo 3. Dice: Suministrar información que permita implementar estrategias pedagógicas para apoyar a los estudiantes que presenten debilidades y desempeños superiores en su proceso formativo.
Este postulado, es uno de los más profundos y actuales en el discurso pedagógico contemporáneo, porque plantea en forma explícita, la necesidad de  valorar a cada estudiante en forma particular, es decir; respetar los procesos individuales de cada uno; por ejemplo, si Claudia, no posee las competencias básicas que ya tienen sus compañeros de clase, el docente, está en el compromiso de darle todas las herramientas necesarias y aplicarle todas las estrategias pedagógicas adecuadas para que esta joven pueda acceder al aprendizaje significativo que aún no ha sido posible por diversos motivos que también es objeto de interés para el maestro; ahora bien, si María Eugenia va muy avanzada, entonces, también ella, necesita ser atendida con el ofrecimiento de un taller de profundización, eso sí, si ella desea realizarlo, pues es optativo. Recuérdese que ella ya cumplió con las exigencias académicas de su institución educativa.
En una escuela que desee llamarse incluyente, ambos casos se atienden, porque Claudia al ser aceptada en un grado escolar determinado para el cual, posiblemente no posee las bases suficientes, la institución educativa, se compromete a hacer posible su formación, y en el caso de Maria Eugenia, ella no tiene porque quedarse en el ritmo del resto de su curso, más si posee las condiciones o competencias suficientes para avanzar con mayor velocidad y profundidad.
Para hacer posible esta compleja realidad, sugiero la interacción con algunas estrategias como son: la fábula, el cuento, las historias de vida y las anécdotas. La aplicación de herramientas como: el mapa conceptual, los mentefactos, los paralelos gráficos flexibles, descriptivos, argumentativos, los esquemas mentales, redes de problemas, páneles, debates, foros, informes de lectura, relatorías, resúmenes, síntesis, micro-ensayos gráficos y múltiples herramientas más.
En la sección 4. Del artículo 3. Dice: Determinar la promoción de estudiantes.
Cada institución educativa posee un PEI. Proyecto educativo institucional en el que está determinada la visión, la misión, la filosofía y la pedagogía que se dinamiza en la cotidianidad escolar; esto quiere decir, que para poder determinar los criterios de la promoción de estudiantes, es clave atender tanto el decreto 1290 como el PEI. Si una institución educativa establece sistemas injustos y sin fundamentos pedagógicos de promoción de sus estudiantes, entonces, con esto demuestra que no posee profesionales de la educación.
En la sección 5. Del artículo 3. Dice: Aportar información para el ajuste e implementación del plan de mejoramiento institucional. Existe suficiente literatura pedagógica y de administración escolar, que permite fundamentar y de paso, hacer sencillo este ejercicio.
Sin duda, el artículo 3 del decreto 1290, es todo un reto pedagógico para las instituciones educativas. De hacerse realidad todo este artículo, sin duda, la escuela, se humanizaría muy rápidamente y con gran facilidad (véase en este espacio, mi artículo sobre Pedagogía de la humanización).
Iniciar un mejor tejido social y consolidar un imaginario colectivo centrado en el buen trato, en la interlocución, la valoración del ritmo y estilo de pensamiento y aprendizaje de cada estudiante, es la tarea pedagógica en la que ya estamos.

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